CONSUMISMO - DESTRU ISMO
Como bien lo afirmó Lipovetsky, estamos en la Era del Vacío. Andamos por el mundo perteneciendo a sociedades de consumo como narcisos, inmersos en nuestro querer propio; dejamos ese sin sabor anti progresista que nos mata, que nos deja una ausencia de todo conocimiento, ese hueco, ese vacío.
La palabra consumismo proviene del latín consumere que traduce gastar o destruir. Y sí, yo creo que es un término apropiado para el consumo, el ismo de la destrucción. Al parecer damos de comer a peces que dan vueltas como bailarinas en un acuario doméstico.
Es difícil imaginar una evolución como personas, cuando hacemos parte de un grupo de seres que estudia para promover cada vez más una actitud consumista, banal, superficial, estética y fría. El hecho de apoyar las actividades y rutinas consumistas tal vez sea algo inevitable, pero tenemos que marcar los límites del mercadeo y la publicidad; es importante saber hasta qué punto, como agentes de marketing dejamos de ser personas y tratamos a los seres humanos como los mismos productos que les vendemos.

Tal y como lo afirma Naomi Klein en el capítulo sin espacio de su reconocido libro NO LOGO, las marcas y los agentes de marketing que las dirigen invaden los espacios posibles para lograr una persuasión total, todo en torno al consumo que es precisamente un adiestramiento a lo largo de los años. Esta sociedad de consumo, que en pro de las ventas hemos ido creando desde el nacimiento del marketing, se ha convertido en un monstro demandante, y cada día hay un nuevo producto que ‘satisface sus necesidades’.
Adicional a ello, sabemos que hay productos en el mercado que son nocivos para la salud, maléficos con el medio ambiente y perjudiciales para la mente, y sin embargo seguimos vendiendo.
Y no es solo vender el producto, también hablamos de vender esa imagen, esa personalidad, por medio de la publicidad. En el siglo XX un grupo de teóricos que se denominó ‘la Escuela de Frankfurt’ planteó que las personas están siento atacadas completamente por los medios de comunicación para motivar el consumo, muestran a los receptores de la información publicitaria como seres pasivos, a quienes se les engaña y convence. La contraparte se defiende manifestando que los ‘consumidores’ son seres proactivos dentro de la comunicación y escogen cuáles mensajes procesar.
El punto está en analizar muy bien los tentáculos de la publicidad, sus alcances y sobre todo las consecuencias en las personas que ven día a día modelos y estilos de vida a seguir; aunque como mercadólogos nos basemos en que las personas escogen y saben qué mensajes, imágenes y qué información procesar, sabemos que estamos condicionados psicológicamente para actuar debido a la repetición.
Un ejemplo de ello es que usamos la psicología para que ellos actúen a favor del consumo, los analizamos y manejamos para influir en su comportamiento, es decir, que compren lo que les vendemos.
Cuando sea el momento de ejercer hay que aplicar la prudencia para que nuestra motivación a la compra no se vuelva el “destru-ismo” de las personas, del planeta y por qué no, de nosotros mismos.
Es preciso vigilar los deseos del cuerpo, pues el cuerpo pide placeres vanos, efímeros y deplorables, que si no se regulan con gran moderación irán a parar a la sensación opuesta.
Séneca



Josep Garcia dijo
Hola Iris, gracias por considerarme como amigo, es un placer y yo tambien hice lo mismo con tu permiso, claro.
Tu artículo me gusta, el consumismo, pero creo que esta época ya está acabando y el hombre se debe de dar cuenta de que debe frenar en esa carrera que vive a toda velocidad, carrera de consumo extremo donde está acabando con los recursos del planeta. Como bien esplicas la publicidad a traves de los medios de comunicación nos aconseja lo que debemos beber,comer,vestir, a donde viajar, que perfumes usar y un largo etc.
Es triste lo que voy a escribir, pero veo al ser humano actual como al eslabón perdido entre el mono y el hombre, como decía el escritor John Steinbeck " De todos los animales de la creación el hombre es el único que bebe sin tener sed, come sin tener hambre y habla sin tener nada que decir." El hombre siempre fué una sinrazón que provoca guerras, hambre, explota al propio hombre y a los demás terrícolas que son los animales, aunque a veces es capaz de las cosas mas grandes.
Como bien dices tenemos que desprendernos de los tentáculos de la publicidad y consumir bajo nuestro propio criterio y así evitaremos destruir nuestro entorno y a nosotros mismos. No sé si me pasé un pelín en el comentario, de todas formas voy a consumir un abrazo que te envio.
Josep
19 Mayo 2009 | 07:23 PM