Desde que nació, la publicidad ha entrado en conflicto con el medio ambiente, los medios impresos son un constante rio de recursos naturales que pronto se convertirán en caudales más pequeños. Esta relación directa hoy en día es más nítida y menos evadida por los creativos, quienes deben velar por el respeto al medio ambiente en la ejecución de sus ideas.
En esta etapa de evolución publicitaria vemos nuevos rangos en la publicidad que abren un abanico de especialidades para los creativos; Tatiana Calderon una estudiante de Mercadeo y Publicidad del Politécnico Grancolombiano, nos muestra su germen hacia la Publicidad Urbana inicialmente en la ciudad de Bogotá.
Este tipo de publicidad es, como nos cuenta ella la participación publicitaria en las calles; el conflicto se presenta cuando esta deja de ser publicidad y se convierte en contaminación visual.
Si la propuesta empezara a difundirse inicialmente en Bogotá, los entes reguladores correspondientes son la Secretaria de Medio Ambiente y el IDU (Instituto de Desarrollo Urbano), quienes velan por la Contaminación Visual y la Contaminación Urbana respectivamente. En un comunicado que la secretaria de Medio Ambiente publica el 16 de Marzo del año 2009, reporta a los ciudadanos en cifras sobre la situación visual ilegal en la capital.
De los 7.707 elementos de publicidad exterior visual desmontados entre enero y marzo de 2009, tan sólo 4.243 fueron afiches. Le siguen 1.187 pendones, 1.116 murales, 493 avisos, 189 pasacalles, 116 pancartas y 104 colombinas.
La publicidad urbana se sale del formato inmóvil que ofrecen los medios convencionales de comunicación para producir más repeticiones visuales en los consumidores, este tipo de publicidad tiene un componente móvil para crear una experiencia de marca; dentro y fuera de los medios de transporte tales como las calles, andenes, postes de luz, cebras etc.
Existe publicidad móvil legal urbana en Bogotá, y se expide mediante un trámite en la secretaria de Medio ambiente de la capital, es un certificado de publicidad exterior visual y con ello el vehículo que la tenga puede transitar en la ciudad sin recibir sanciones.
Al parecer Bogotá se despierta en materia de Medio Ambiente, y nos preguntamos si la publicidad tiene en cuenta esta normatividad; si existiera la posibilidad o se diera la apertura de un espacio a la publicidad urbana, ¿esta sería considerada contaminación visual, aunque fuese legal?
La contaminación visual urbana, tiene consecuencias de carácter organizacional, dado que si una empresa decide imprimir afiches por toda la ciudad, esta responde hasta la impresión y la instalación, pero es la Alcaldía la que tiene que encargarse de la limpieza de la ciudad, acarreando con costes de reparación y limpieza, esto sin contar con la saturación que deteriora la imagen de las calles en la ciudad, y claramente la inversión natural en papel y en muchos casos aerosoles que se usan en la publicidad para murales.
No existe una solución a la problemática, se trata de la regulación apropiada de la misma, si la implementación de la publicidad entra en conflicto con los ciudadanos se debe encontrar la manera de acarrearlos como creadores y ejecutores de la idea; abrir canales de comunicación nuevos se ha convertido en un reto publicitario sin embargo es un beneficio del cual no nos podemos aprovechar.
Para Mente de Controversia es motivo de preocupación que los elementos publicitarios impliquen el consumo de recursos naturales, hoy en día con el marketing electrónico podemos mitigar tal hecho. El marketing electrónico permite un nuevo modelo de comunicación, abre la capacidad de interacción con el consumidor final y tiene como propósito la satisfacción y servicio para el cliente; tal hecho a reducido costos para la empresa y tiempo para el consumidor.
Un ejemplo es la campaña que hace COMCEL ahora respecto a su factura, dado que mensualmente tiene que ser impresa una factura y un reporte de llamadas por cada cliente, COMCEL decidió abrir la posibilidad para los clientes que deseen recibir su factura vía e-mail y de esta manera mitigar el consumo de papel en la impresión; dicha estrategia permite que ambos se beneficien y la marca puede obtener una mejor imagen respecto a su gestión ambiental.
Para contarles a nuestros seguidores desde el punto de vista profesional y laboral estuvimos con DAVID URIBE profesor del Politécnico Grancolombiano y quien es hoy el Director Digital de Sab Miller Bavaria en la Agencia McCann Erickson de Bogotá, veamos lo que nos conto:
Las nuevas tendencias publicitarias nos llaman a participar en un gremio que tenga responsabilidad social y el marketing electrónico nos permite hacerlo, cuando hacemos seguimiento por twiter y facebook tenemos cercanía con nuestro cliente y evitamos entregarle un medio impreso que genera un costo irreparable para la naturaleza.
Estuvimos allí, y observamos cada momento de la jornada ambiental más renombrada en los medios bogotanos para el 2010, se trata de Planta tu Huella una campaña promovida por la Secretaría de Ambiente, la Cámara de Comercio y el Jardín Botánico de Bogotá.
La hazaña tenia a los bogotanos con mucha expectativa, se trataba regalar la alarmante cifra de un millón de arboles a los ciudadanos y ecológicos que quisieran adoptarlos y que de esta manera fueran sembrados. En el evento hubo presencia de personalidades bogotanas muy importantes como el Alcalde Samuel Moreno, el secretario de Ambiente Juan Antonio Nieto, entre otras personalidades de la farándula como Marbelle quienes hicieron presencia en el record.
El sueño del libertador Simón Bolívar fue llevado a cabo en su parque y nosotros estuvimos allí para contarles que hacen hoy en día las marcas para vencer el ismo de la destrucción.
Mientras llegaban los niños quienes emocionados hicieron toda la fila, el parque se vestía de verde para lograr una causa verdadera, una que nos permite plantar huella como ciudadanos. Cuando inicio el ingreso a los ciudadanos y niños se les pedía unirse en la lista para lograr el millón deseado, pronto todos tenían un arbolito para sembrar y una sonrisa en el rostro.
ya se empezaba a ver presencia de marcas como Coca-cola quien estuvo como "Viviendo Positivamente", y no solo fueron arboles lo que se entrego, también hubo teatro y danza para quienes participaron del evento.
Las marcas de hoy piensan en el futuro, las marcas de hoy piensan en marketing ambiental.
Somos la imagen comparada de lo que queremos ser, intentamos ser lo que no se parece a nosotros y vamos como los salmones contra la corriente de lo que la naturaleza hizo de nosotros.
Cuando observamos la explicación que Freud le dio al funcionamiento de la mente, entendemos claramente la acción y veracidad de las tres dimensiones que él propone; el ello, el Superyóy finalmente el Yo, el primero según la teoría de Psicoanálisis, nos plantea el hombre instintivo y animal que no lucha con leyes, el segundo es por el contrario el hombre de compostura y recato social que entiende de etiqueta;y por último hallamos la mediación entre los dos con un término conocido, el YO.
Este último término que pretende ser un trapecista equilibrado, sabe que de alguna forma habrá que enfrentarse algún día con la percepciónque tenga de sí mismo, es decir tendrá por fin que enfrentarse cara a cara con su mayor temor, su auto concepto.
Nadie dijo que realizarse un auto concepto, analizarlo y a partir de ello saber medianamente quienes parecemos ser, sería malo; sin embargo cuando llega la hora de comparar ese auto concepto, con una imagen reconocida, un artista, una modelo etc., posiblemente si estemos cayendo en un gravísimo error. Porquees allí donde empieza a ser negativo este hecho y las marcas si están dispuestas a sacarle el mayor provecho.
¿Por qué pretendemos comparar y evaluar todos nuestros actos, cuando sabemos que ni siquiera la felicidad tiene parámetros a seguir?, el mundo de hoy se apropia de bellezas animadas que datan de una estética bastante relativa y sobretodo dañina. Los productos, imágenes y publicidad que vemos al respecto hablan de ese hueco que parece que existe.
El libro La interpretación de los Sueños de Sigmund Freud, nos muestra claramente este hecho, el ser humano tiene sueños de niño, es decir si tiene una represión, algo que quiso realizar o una actitud que quería mostrar y no lo hizo, seguramente se soñara haciéndolo. Esto es porque necesitamos objetos o actitudes que llenen los espacios bien sean sentimentales o físicos, que creemos le falta a nuestro auto concepto. Parece que el Yo freudiano no será feliz, si de ese “equilibrio” no saca su complemento.
Para mostrar claramente el ejerció de las marcas en este conflicto humano, debemos saber que los productos y sus imágenes reflejan lo que la persona ve de ella en él, es decir el producto será siempre el reflejo del auto concepto de sus clientes o el complemento “perfecto” del mismo.
Seguramente el auto concepto servirá para alimentar el autoestima, siempre y cuando no sea objeto de comparación.
Como bien lo afirmó Lipovetsky, estamos en la Era del Vacío. Andamos por el mundo perteneciendo a sociedades de consumo como narcisos, inmersos en nuestro querer propio; dejamos ese sin sabor anti progresista que nos mata, que nos deja una ausencia de todo conocimiento, ese hueco, ese vacío.
La palabra consumismo proviene del latín consumere que traduce gastar o destruir. Y sí, yo creo que es un término apropiado para el consumo, el ismo de la destrucción. Al parecer damos de comer a peces que dan vueltas como bailarinas en un acuario doméstico.
Es difícil imaginar una evolución como personas, cuando hacemos parte de un grupo de seres que estudia para promover cada vez más una actitud consumista, banal, superficial, estética y fría. El hecho de apoyar las actividades y rutinas consumistas tal vez sea algo inevitable, pero tenemos que marcar los límites del mercadeo y la publicidad; es importante saber hasta qué punto, como agentes de marketing dejamos de ser personas y tratamos a los seres humanos como los mismos productos que les vendemos.
Tal y como lo afirma Naomi Klein en el capítulo sin espacio de su reconocido libro NO LOGO, las marcas y los agentes de marketing que las dirigen invaden los espacios posibles para lograr una persuasión total, todo en torno al consumo que es precisamente un adiestramiento a lo largo de los años. Esta sociedad de consumo, que en pro de las ventas hemos ido creando desde el nacimiento del marketing, se ha convertido en un monstro demandante, y cada día hay un nuevo producto que ‘satisface sus necesidades’.
Adicional a ello, sabemos que hay productos en el mercado que son nocivos para la salud, maléficos con el medio ambiente y perjudiciales para la mente, y sin embargo seguimos vendiendo.
Y no es solo vender el producto, también hablamos de vender esa imagen, esa personalidad, por medio de la publicidad. En el siglo XX un grupo de teóricos que se denominó ‘la Escuela de Frankfurt’ planteó que las personas están siento atacadas completamente por los medios de comunicación para motivar el consumo, muestran a los receptores de la información publicitaria como seres pasivos, a quienes se les engaña y convence. La contraparte se defiende manifestando que los ‘consumidores’ son seres proactivos dentro de la comunicación y escogen cuáles mensajes procesar.
El punto está en analizar muy bien los tentáculos de la publicidad, sus alcances y sobre todo las consecuencias en las personas que ven día a día modelos y estilos de vida a seguir; aunque como mercadólogos nos basemos en que las personas escogen y saben qué mensajes, imágenes y qué información procesar, sabemos que estamos condicionados psicológicamente para actuar debido a la repetición.
Un ejemplo de ello es que usamos la psicología para que ellos actúen a favor del consumo, los analizamos y manejamos para influir en su comportamiento, es decir, que compren lo que les vendemos.
Cuando sea el momento de ejercer hay que aplicar la prudencia para que nuestra motivación a la compra no se vuelva el “destru-ismo” de las personas, del planeta y por qué no, de nosotros mismos.
Es preciso vigilar los deseos del cuerpo, pues el cuerpo pide placeres vanos, efímeros y deplorables, que si no se regulan con gran moderación irán a parar a la sensación opuesta.
Pensar en todo el proceso que requiere la elaboración de un producto es, en cierta forma, algo sencillo; generalmente todos los departamentos de una entidad están al tanto de lo que sucede con él hasta que sale por la puerta grande y suena la registradora. Pero ¿qué pasa cuando el ejecutivo de marketing pasa por alto el destino final de su producto?, o peor aún, ¿cuando está perdiendo mercados por no cambiar sus técnicas anti ecológicas?
Es en este punto en el cual recae la responsabilidad social que tiene una empresa con respecto a su entorno. Ahora y en el futuro es tarea indispensable del departamento de mercadeo saber cuál va a ser el proceso de eliminación del producto vendido; también saber en qué procesos tiene que implementar técnicas favorables con el medio ambiente.
Tal y como lo afirma el artículo de marketing ambiental que propone Tierra en uno de sus sitios web; la mentalidad de los consumidores y el posicionamiento depende ahora del grado de conciencia ambiental que la marca demuestre. El punto está en que las conciencias de los consumidores deben estar a la par con la de los agentes de marketing, si su mentalidad cambia, la del marketing también tendrá que cambiar.
La Fundación Tierra ha realizado un espacio dentro de su paquete, se llama Tierra org, y es un nuevo sitio que está a la vanguardia de la ecología y la relaciona fuertemente con la producción de marketing ambiental, desde un punto de vista favorable para el medio ambiente, mientras que otros personajes lo asocian positivamente con relación al posicionamiento de la marca.
Con respecto al tema, Germán Valles pina en uno de los portales empresariales llamado Navactiva, que el marketing ambiental es una estrategia efectiva para lograr posicionamiento; propone una serie de instrumentos en su artículo, en los cuales trata aspectos como la contaminación de su producto, el destino final y descomposición del mismo, la etiqueta, diseño ecológico para los productos, entre otros; además plantea las ventajas que se obtienen con la implementación de esta técnica en su empresa.
El marketing ambiental no solo ayudará a captar la atención de los consumidores que tienen conciencia ecológica, sino que motivará a otras entidades a implementarlo y de esta forma ser más amables con el medio ambiente.
Y sí, el marketing ambiental puede ser la respuesta a la imagen contaminada de sus productos o sus servicios, si lo implementa seguramente logrará acaparar mercados ambientalistas y de paso puede estar haciéndole un favor a su entorno.
Bienvenidos! Navegantes ecológicos:
Mi nombre es Iris Garavito Cruz, soy estudiante del Politecnico Grancolombiano y me preparo en la carrera de Mercadeo y Publicidad; tengo como propósito hacer una fusión, se trata de unir una estrategia de mercadeo, con una visión ecológica, y así lograr un POSICIONAMIENTO ECOLÓGICO.
Este espacio existe principalmente para echarle un vistazo a esos errores que podemos cometer contra la integridad de nuestro entorno en el oficio de nuestras carreras...
http://twitter.com/elperrofilosofo
http://www.facebook.com/irisgaravito
Cuando por fín entendamos el valor de este paraíso, comprenderemos que nuestra labor en la vida no es tan efímera y pasajera como creemos... los invito a que hagamos algo por no hundirnos cada vez mas en las gotas ácidas que caen con mas frecuencia en nuestras indiferentes cabezas, seamos la boca, tomemos la palabra de aquellos que como los arboles no tienen voz y alimentemos ese murmullo que todos oímos pero al cual pocos le hacemos caso.
Por un progreso ecológico..se despide'Mente de Controversia' (Iris).